 En este articulo presento dos obras mas de mi producción.
Como las demás están pintadas sobre cartón y utilizando pintura acrÃlica.
En estos dos trabajos muestro unas doncellas del servicio doméstico y como en gran parte de mi trabajo exploto el concepto de lo deseable que puede resultar la indefensión.
En ambos casos las doncellas están entorpecidas para realizar los quehaceres habituales de su profesión y aun asà se esfuerzan en ello hasta los mismos lÃmites que les imponen sus restrictivos “uniformes laboralesâ€.
La primera chica se esfuerza en completar sus tareas aún teniendo sus muñecas y tobillos trabados con cadenas, además parece ser que la prieta faja de látex que comprime su vientre esta imponiéndole una urgencia añadida a la ya propia de su situación. Esperemos que su dueño le permita ir al baño antes que la situación se vuelva angustiante, .... o mejor que no lo haga.
Esta segunda doncella parece algo impedida por los crueles tacones de esas maravillosas botas que calza. Yo, personalmente, nunca he considerado que esos interminables tacones de aguja sean muestra de dominio. Para mi, son en realidad un elemento restrictivo más. Al igual que en las esposas, las cuerdas o la ajustada ropa de látex, su encanto reside en convertir , por un instante, a una mujer moderna y autosuficiente en un chica encantadoramente dependiente e indefensa.
Volviendo a nuestra querida doncella que posiblemente debido a su precario equilibro, ha ido a dar con sus nalgas en el suelo causando el inevitable estropicio.
Parece que desde su posición de privilegio su dueña ( ....o dueño) estará decidiendo en este instante el castigo que va a imponer a su encantadora pero torpe doncella. Suerte con la elección.
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